martes, 5 de febrero de 2013

Una mirada al Norte.
Creatividad para una definición de político/ca. No está obsoleta, es inexistente.

En ocasiones los renombrados "medios" y la valentía o atrevimiento de un periodista como JE en http://www.youtube.com/watch?v=qtICL0GAYsM , nos ayudan a buscar la brújula, a orientarnos, a mirar al Norte (Finlandia), a buscar un Norte.
Quizás el frío no congela las ideas, sino que mantiene viva la ética y el auténtico sentido de las palabras.





Se trata solo de un término, político/ca, pero en tanto nuestro Diccionario de la Real Academia proporcione las definiciones que transcribo más adelante (lo cual me exime de ser mal interpretada por los políticos de otros países), no son ni pueden ser ellos ni ellas, quienes estén capacitados ni habilitados para gestionar un país.


  político,ca
  1. adj. De la doctrina o actividad política o relativo a ellas:
    discurso político.
  2. [Persona] que interviene en la política de un Estado,comunidad,región,etc. También s.
  3. Hábil para tratar a la gente o dirigir un asunto:
    hay que ser muy político para no ofender a los afectados.
  4. Aplicado a un nombre de parentesco por consanguinidad,denota el correspondiente por afinidad:
    padre político (suegro); hermano político (cuñado); hijo político (yerno); hija política (nuera).
  5. f. Arte,doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados,comunidades,regiones,etc.
  6. Actividad de las personas que gobiernan o aspiran a regir los asuntos públicos:
    se ha metido en política.
  7. Técnica y métodos con que se conduce un asunto:
    política de mano dura.
  8. Habilidad para tratar con la gente o dirigir un asunto.
  9. Orientación,directriz:
    política de empresa.


Cada definición es una evidencia mayor de la farsa que suponen los políticos/as de este país.

Ni un adjetivo, verbo, sintagma nominal que especifique obligaciones, responsabilidades y ética ; ni tan solo alguna de las cacareadas Competencias Básicas que tienen que incorporar nuestros jóvenes en su formación para que se incorporen a la sociedad de forma crítica, solidaria, responsable y sus decisiones tengan la plenitud de un saber ser, saber  hacer, saber estar.

Los farmacéuticos rigen su actividad profesional asumiendo el Juramento Hipocrático , procedente de la Antigua Grecia,  y  basado en la responsabilidad y actuación ética del ser humano,  y que contiene suficiente carga semántica para explicar lo que les falta a nuestros políticos.
Actualización de la fórmula hipocrática en la Asamblea General, celebrada en Ginebra, 1948 y revisada en 1968 en Sydney: 
http://www.bioeticanet.info/documentos/JURHIP.pdf

Existe una necesidad imperiosa de crear, si no un diccionario nuevo, una nueva definición de político/a que establezca sus responsabilidades y les exija (entre otras cosas una formación universitaria e idiomas vehiculares de la Europa en la que vivimos.).
Miremos al Norte!.

3 comentarios:

CREINEM dijo...

Y quiero razonar que...
Cada definición es una evidencia mayor de la farsa que suponen los políticos/as de este país:

1- sus actividades de discurso están llenas de mentiras, frases que manipulan los hechos, e insultos
2- "intervienen" en la política para enriquecerse y enriquecer a quienes les encubren
3- hábiles para actuar en su beneficio utilizando la posición de poder
4- parentesco...consanguinidad de ideas compartidas para formar familias que extorsionan al ciudadano como en la Edad Media. Aconsejo leer y buscar similitudes con "Los Pilares de la Tierra"
5- arte y doctrina de gobernar (conducir, controlar, manejar) de modo irresponsable y falto de toda ética
6- personas que aspiran a regir asuntos públicos, y esperan que llegue su momento desde una cómoda "oposición" que no "posición" constructiva
7- técnica y métodos con que se conduce un asunto: el de recaudar para engrosar patrimonios personales, familiares y de amigos y conocidos, a quienes hacen cómplices de sus actuaciones
8- habilidad para tratar y dirigir , en su propio provecho, un/os asuntos
9- dirigir empresa , llamada país hacia el endeudamiento salvando su economía personal

CREINEM dijo...

Y "crear " nuevas maneras de seleccionar a las personas relevantes a quienes invitar a eventos, conferencias e inauguraciones.
Ayer escuché con gran satisfacción que la inauguración de una Feria próxima, quizás BIZ BARCELONA
SALÓN DEL EMPRENDEDOR, estaria vetada a toda persona de la política ya que no son garantia ni de trabajo, ni de creación de trabajo, y haria la inauguración un emprendedor que consiguió fianciación, el año pasado, para la creación de empresa de servicios de diseño.
Que cunda el ejemplo!!!!
Apartemos a los políticos de los actos públicos.

CREINEM dijo...

En estos tiempos de oscuridad y de atisbos de corrupción, bien vale un recuerdo a quién jamás cayó en las redes de la corrupción, y ello le valió confianza, admiración y respeto de los griegos en la época más brillante de la democracia.
Fué él, Pericles , quien protagonizó el esplendor de Atenas. La actuación política de Pericles comenzó, el año 461 a. J. C. a raíz del ostracismo de Cimón. Ya antes, aprovechando una ausencia de éste, y junto con Efialtes, había reorganizado el gobierno de la ciudad en un sentido más democrático, debilitando el poder del Areópago que pasó en parte a la Bulé, o asamblea de los quinientos, y en parte al mismo pueblo a través de un numerosísimo jurado sacado a suerte entre las listas de ciudadanos. Hizo posible el acceso a los más altos cargos del Estado --los arcontes-- de la clase popular, hasta entonces imposibilitada de llegar a ellos, mediante la remuneración oportuna, que permitía a los trabajadores dedicarse a la política sin pensar en el trabajo necesario para subsistir. A pesar del asesinato de Efialtes (461), Pericles continuó su obra demócrata, que cobró mayor intensidad a partir de 444 a. J. C. Poseía este hombre genial algo que constituía principal motivo de admiración para los griegos: una oratoria fácil y convincente que se apoyaba siempre en la verdad y no temió las críticas de aquellos a quienes acusaba, incluso de sus propios conciudadanos. Por eso pudo regir la ciudad de Atenas durante quince años y su actuación ha quedado como modelo de hombre de Estado democrático.